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El mural de Manchester busca nueva sede tras una reforma
La reforma del restaurante dejó el mural sin espacio
Un mural dedicado a Manchester necesita un nuevo lugar donde volver a encontrarse con el público. Según la información de Dianne Bourne publicada en Manchester Evening News el 29 de septiembre de 2026, la obra del artista local Michael J Browne fue retirada de Gusto Italian, en Lloyd Street, en el centro de Manchester.
El restaurante se ha transformado en Gigi y su nueva decoración ya no reserva sitio para la pieza. En el momento del reportaje, estaba almacenada. Para quien quiera verla, la antigua dirección cuenta ahora su historia, pero ha dejado de ser un destino de visita para contemplar el mural.
La donación está vinculada a una exposición pública permanente
El propietario está dispuesto a donar la obra a una organización del Gran Manchester que pueda exponerla al público de forma permanente, según el periódico. También se contempla una venta a un coleccionista particular. El artículo recoge una valoración aproximada de 15.000 libras, distinta de la propuesta de cesión gratuita.
Browne explicó que el restaurador Jamie Barber le pidió ayuda para encontrar un destino en Manchester y ofreció donar el cuadro a una entidad vinculada al ayuntamiento o a una oficina gubernamental. La búsqueda exige algo más que interés por la pintura: hace falta espacio para mostrarla y una posibilidad real de mantenerla accesible.
El lienzo reúne rostros conocidos y lugares de Manchester
La obra es un mural pintado sobre lienzo, de cinco metros de ancho, concebido para un interior. Browne lo realizó por encargo de Gusto a mediados de la década de 2010. En una misma escena aparecen el músico de Oasis Noel Gallagher y el integrante de Bee Gees Barry Gibb, junto a Alan Turing, Emmeline Pankhurst y John Dalton.
También figuran la Biblioteca Central de Manchester, el canal de Manchester y Old Trafford. Hay referencias tanto al Manchester City como al Manchester United, además del pub Rovers Return y los adoquines de Coronation Street. Para leer la ciudad a través de sus murales, estos detalles permiten pasar de un rostro reconocible a edificios, fútbol y escenarios televisivos sin salir del cuadro.
La ropa mezcla épocas y ofrece pistas para mirar
El contraste entre vestuario clásico y referencias musicales es uno de los detalles que merece atención. El periódico describe una composición de estilo renacentista que combina realismo y elementos surrealistas. Gallagher y Gibb llevan atuendos de inspiración clásica, pero sus prendas conservan rasgos asociados a sus imágenes como músicos.
La túnica naranja de Gibb tiene un aire de los años setenta. Gallagher viste una prenda superior tipo parka y sostiene una guitarra con la bandera británica. Mirar primero la figura y después la ropa permite apreciar ese cambio de registro. La escena no se agota en identificar celebridades: propone observar cómo conviven épocas distintas dentro de una misma representación de Manchester.
El título lo propuso una lectora del periódico
El nombre «Manchester's own Northern Lights» surgió de un concurso de Manchester Evening News. La propuesta ganadora fue de la lectora Denise Donovan, y Browne incorporó las palabras al propio lienzo, sobre la imagen de la Biblioteca Central de Manchester. Según el artículo, Sir Richard Leese, entonces líder del consistorio, presentó oficialmente la obra en el restaurante.
Ese origen convierte el título en otro elemento que buscar durante una futura visita. No es únicamente una etiqueta exterior: forma parte de la imagen. Encontrar la biblioteca y leer las palabras situadas encima permite reconocer también la participación de una lectora en una obra nacida de un encargo comercial.
El tamaño y la función de cada institución complican la búsqueda
Las gestiones que Browne relató al periódico no habían dado resultado. La Biblioteca Central de Manchester carecía de espacio. Los representantes del ayuntamiento consideraron prematuro estudiar la propuesta y señalaron el riesgo de que, aun aceptando la propiedad, la pintura permaneciera demasiado tiempo almacenada.
El artista también contó que un museo de temática científica la rechazó: aunque aparecen científicos, otras personalidades no encajaban con su ámbito. Había pensado asimismo en la entrada del centro de conferencias G-Mex, pero no había encontrado el contacto adecuado. Un edificio aparentemente amplio es solo el comienzo; también importan el uso del espacio y la relación de la obra con la institución.
Un nuevo lugar devolvería la posibilidad de verla
Para quienes siguen murales, la cuestión central es recuperar el acceso. En este caso, el lienzo ha sobrevivido a la reforma, pero la relación cotidiana entre la obra y sus espectadores quedó interrumpida. Un encargo dentro de un negocio puede perder su lugar de exposición cuando el establecimiento cambia de identidad.
Una sede pública permanente permitiría volver a recorrer sus personajes, prendas y referencias urbanas. Mientras tanto, el estado descrito en septiembre es el de una obra almacenada y una búsqueda abierta. Las organizaciones que puedan colaborar encontrarán los datos de contacto en el reportaje de Dianne Bourne para Manchester Evening News.