Noticias de Grafiti
Cuatro amigos del grafiti vuelven a pintar en Evanston
Cuatro amigos volvieron a pintar juntos en julio
Cuatro amigos que crecieron haciendo grafiti en Evanston, Illinois, se reencontraron a principios de julio de 2026 para pintar una pared con autorización. Según la información publicada por el Chicago Sun-Times el 17 de julio, Garrett Munski, Ole Flores, Alex Mendoza y Jordan Nickel realizaron paneles individuales en Green Bay Road, en el cruce con Simpson Street.
Durante los años noventa y los primeros años dos mil, los cuatro habían dejado sus firmas en paredes, viaductos y pasos inferiores de Evanston. Después siguieron caminos profesionales distintos. Nickel desarrolló una carrera artística con el nombre de POSE; Munski se hizo mecánico y Flores, contador público certificado. Mendoza tiene una empresa de rótulos.
La sesión reunió esas trayectorias en una misma superficie, con música de Johnny Cash y Buena Vista Social Club de fondo. Cada participante trabajó en su propio panel mientras compartían recuerdos. Para quien sigue el arte urbano, la colaboración permite observar tanto las aportaciones individuales como una historia común que continuó existiendo pese a la separación de sus vidas laborales.
El nombre de Eva vincula un panel con la memoria familiar
Flores incorporó el nombre de su madre, Eva, mediante letras que evocan el grabado en vidrio. El Chicago Sun-Times explica que ella había trabajado en ese oficio cerca del lugar y que murió en 2025. La inscripción une así un recuerdo familiar con el entorno donde se pintó el mural.
Nacido y criado en Evanston, Flores regresó desde un suburbio cercano para participar. De niño había observado pintar a Nickel, unos años mayor que él. Llevaba 20 años sin pintar un muro, de modo que su intervención combinó la recuperación de una práctica con el homenaje a su madre.
Mendoza, en cambio, pinta y crea casi a diario por su trabajo en rotulación. Aun así, distinguió entre el oficio cotidiano y hacer arte junto a personas que conoce desde hace mucho tiempo. Nickel también describió la jornada como una pausa laboral. Recordó su antiguo trayecto de autobús por Green Bay Road, mientras amigos y familiares se acercaban a saludar durante la realización del mural.
El muro de práctica era la siguiente etapa del proyecto
La colaboración anticipaba un muro donde se permitiría practicar grafiti, cuya apertura estaba prevista para más adelante en el verano de 2026. La superficie destinada a ese uso se encontraba al otro lado de la misma pared, orientada hacia un solar cubierto de vegetación. El mural de los cuatro amigos y la futura zona de práctica cumplían funciones diferentes.
El proyecto recibió el apoyo de Bobby Burns, concejal del distrito 5 de Evanston, y de Lea Pinsky y Dustin Harris, de Art Encounter. Pinsky y Harris reunieron a los artistas y presentaron la propuesta al consejo de artes municipal. Burns respaldó que se utilizara una pared situada en su distrito.
Munski expresó su deseo de que el espacio ofreciera a los niños un lugar seguro para practicar, salir al aire libre y moverse. Su planteamiento relaciona el aprendizaje del grafiti con la posibilidad de disponer de una superficie donde ensayar. Desde la cultura del arte urbano, el interés del proyecto abarca por tanto la obra terminada y las oportunidades de aprendizaje que pretendía abrir para otros jóvenes.
El cruce de Green Bay Road permite localizar la obra
La referencia para encontrar la colaboración es el cruce de Green Bay Road con Simpson Street, en Evanston. Al mirar los paneles, comparar las letras y las sombras permite apreciar las distintas aportaciones. Buscar el nombre de Eva añade una referencia concreta para entender el trabajo de Flores como recuerdo familiar.
Nickel contó al Chicago Sun-Times que algunas personas saludaban o tocaban el claxon mientras pintaban. Comparó esas reacciones con lo que, a su juicio, habría ocurrido en 1993, cuando esperaba una detención por una actividad semejante. Su relato recoge una experiencia personal del cambio de actitud; la intervención de julio se realizó con permiso.
A fecha de consulta del 18 de julio, la información no indicaba un día exacto de apertura, horarios ni instrucciones de participación para el futuro muro autorizado. Visitar el mural y acudir a pintar en la cara opuesta eran, por tanto, planes distintos. La apertura para practicar seguía siendo una previsión para el verano.
La pared reúne el reencuentro de cuatro amigos, una inscripción dedicada a una madre y un proyecto para la siguiente generación. Tener presentes esas capas ayuda a leer la obra como parte de las relaciones de un lugar, además de observar sus colores y formas.
Explora el arte urbano en el mapa de Wallscape.
Fuente: Chicago Sun-Times