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Estudiantes pintan un mural de ciencia en su instituto
Siete estudiantes del Evergreen Park Community High School, en Evergreen Park (Illinois, Estados Unidos), pasaron buena parte de las vacaciones de verano de 2026 en el centro pintando un mural para el ala de ciencias. El Chicago Tribune informó del proyecto el 20 de agosto de 2026 y señaló que el grupo dio los últimos retoques justo antes del primer día de clase.
El mural nació porque una alumna notó una ausencia
Ava Chandler, estudiante que este curso pasa a último año en el Evergreen Park Community High School, propuso el mural al darse cuenta de que en el edificio no había ninguna obra dedicada a la ciencia. "Me di cuenta de que no había ningún mural de ciencia en el instituto", declaró Chandler al Chicago Tribune. Llevó la idea al profesor de arte Tom Guerra, a quien le gustó, igual que a un grupo de sus compañeros.
Chandler, interesada tanto por el arte como por la ciencia, explicó al Tribune que quería mostrar el origen de las cosas y cómo se conectan entre sí las distintas disciplinas científicas.
Qué aparece pintado en la pared
El mural incluye símbolos de la tabla periódica de los elementos, una representación de Isaac Newton, ecuaciones científicas y una secuencia de la evolución que va del pez a los mamíferos cuadrúpedos y termina en un hombre con un maletín. También aparecen una hélice de ADN, parte de un dinosaurio y un asteroide. La obra terminada se instalará en una pared del ala de ciencias del centro.
El rigor fue una exigencia de los propios alumnos. Juliana Bosch, que se graduó este año y estudiará diseño de personajes para cine y series de animación en la Universidad DePaul, dijo al Tribune que el grupo quiso incluir cada detalle y asegurarse de que el mural fuera exacto. Bosch contó que la química es su asignatura favorita por cómo interactúan las sustancias y cómo la reacción entre elementos crea el mundo físico.
Izabella Rodriguez-Acevedo, también en su último curso, dijo que el proyecto le recordó cuánto disfrutaba pintando de niña y que le gusta que el mural junte dos de sus cosas favoritas, el arte y la ciencia. En el trabajo participaron además Jax Olson, Natalia Mosely, el recién graduado Danny Sommerio y Wilbur Smith.
El profesor pintó un mural en el mismo edificio siendo alumno
Tom Guerra, el profesor de arte que supervisó el proyecto, se graduó en el Evergreen Park Community High School en 2011. Según el Chicago Tribune, Guerra ayudó a pintar un mural sobre la lectura y la imaginación cuando era estudiante allí, y esa pintura sigue en el edificio. "Es una bonita manera de cerrar el círculo, formar parte de aquello que me impulsó", afirmó.
Guerra señaló algo que reconocen casi todos los departamentos de arte: en el instituto, los alumnos de arte no reciben el reconocimiento que reciben los deportistas, y un mural es una de las pocas formas de que su trabajo resulte imposible de ignorar. "Me pareció una manera genial de dejar tu huella en el instituto", dijo al Tribune. "Era una forma de que nos reconocieran."
Una subvención de la EPCHS Foundation ayudó a financiar el proyecto, y Rob Rymek, profesor de tecnología industrial del centro, construyó el bastidor del mural.
El mural escolar es la puerta de entrada a la cultura mural
Dejar tu huella, la expresión de Guerra, describe el mismo impulso que produce una firma en un puente de ferrocarril. Lo que cambia es el acuerdo que rodea al muro. Un mural escolar llega con una pared cedida, un presupuesto, una fecha de entrega, un profesor y un público que pasa por delante cada día durante años. Una pieza no autorizada no tiene nada de eso y suele tener enfrente a una brigada de limpieza.
Conviene decirlo con claridad, porque ambas cosas se comparan constantemente y casi nunca en igualdad de condiciones. Muchas ciudades que gastan sumas importantes en borrar pintura no autorizada financian murales por encargo en el mismo ejercicio presupuestario, y a veces quienes hacen una cosa y la otra tienen la misma edad.
En el mundo hispanohablante la pared tiene una tradición larga y reconocida como soporte público, del muralismo mexicano a los murales de barrio que se siguen pintando hoy en colegios y centros vecinales. El caso de Evergreen Park es una versión pequeña y nítida de ese mismo mecanismo.
El detalle generacional es lo que suele pasarse por alto. Un alumno que pintó un mural en este edificio en 2011 volvió como el profesor que supervisó el de 2026. La cultura del muro se transmite casi siempre así, en silencio, a través de alguien que lo hizo una vez.
Cómo dejar constancia de los murales que tienes cerca
Los murales de barrio desaparecen. Los tapan con pintura, derriban el edificio o un nuevo inquilino quiere la pared limpia, y después solo quedan las fotos. El mapa de Wallscape muestra murales y grafitis que otras personas ya han localizado y registrado, y el feed muestra lo añadido recientemente. Vale una pared de instituto, una persiana de comercio o un muro legal: publicarlo con su ubicación hace que el registro sobreviva al muro.
Fuente: Chicago Tribune, reportaje de Janice Neumann, 20 de agosto de 2026.