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Vancouver muestra el trabajo oculto bajo sus aceras
Una acera abierta permite entender la ciudad
La escultura Project for a Public Works Yard, de Greg Snider, muestra la infraestructura de Vancouver como si alguien hubiera extraído un fragmento de calle con todo lo que contiene debajo. Según The Province, el encargo acompañó la apertura de National Works Yard en 2004. La obra ocupa la esquina noroeste de National Avenue y Chess Street, en la zona de False Creek flats.
Sobre una acera elevada aparecen una boca de incendios, un desagüe pluvial, un parquímetro, una farola y un semáforo. Por debajo quedan expuestas tuberías y válvulas de distintas formas y tamaños, muchas de hierro fundido. El conjunto permite relacionar los elementos habituales del paisaje urbano con las conexiones que hacen posible su funcionamiento.
Para quienes recorren la ciudad buscando arte público, la pieza propone observar también el suelo. Su lenguaje depende de una sección de la propia calle: el pavimento deja de ocultar los conductos y se convierte en una referencia para comprenderlos. La atención pasa del objeto aislado a la red de la que forma parte.
Los servicios municipales tienen un lugar en la obra
Snider quiso representar las distintas tareas vinculadas al centro de trabajo municipal. El artista, que enseñó artes visuales en la Universidad Simon Fraser antes de jubilarse, explicó a The Province que incluyó ingeniería, electricidad, estacionamiento, abastecimiento de agua y los sistemas de alcantarillado sanitario y drenaje pluvial. También incorporó gas, aunque señaló que ese servicio no corresponde directamente al municipio.
Los entonces asesores artísticos de la ciudad, Barb Cole y Mike Banwell, le propusieron presentar un proyecto porque su práctica abordaba el trabajo. La idea central consistía en hacer visible una labor que acaba cubierta por tierra. Una vez instalado el sistema, la complejidad de las piezas y el esfuerzo de sus operarios desaparecen de la vista.
El encargo tenía una dotación de 90.000 dólares canadienses y la construcción duró un año y medio. Snider calculó que, descontados los gastos, le quedaron unos 11.000 dólares. El personal municipal colaboró, entre otras tareas, en cortar componentes para mostrar sus interiores.
La responsable de arte público de Vancouver, Krystal Paraboo, explicó al periódico que empleados del centro llevan a sus familias a contemplar la escultura. La visita permite señalar una conexión concreta para explicar un oficio. El reconocimiento del trabajo no depende solo del tema elegido: también surge del uso que los trabajadores hacen de la pieza.
Los colores ayudan a seguir cada conducción
El código de colores distingue las redes y facilita seguir su recorrido. Snider identifica el azul con el agua, incluida una tubería principal de ocho pulgadas situada bajo la boca de incendios. El amarillo más vivo corresponde a la entrada de gas de una casa. El desagüe sanitario que sale de la vivienda desemboca en una tubería naranja.
La composición muestra así la relación entre las conducciones de la calle y sus ramales domésticos. Conviene observar tanto el color como los puntos donde una tubería se divide o encuentra otra pieza. El corte permite reconocer conexiones que una superficie terminada mantiene fuera del campo visual.
Según contó el artista, alumnos de la instalación vecina de formación de bomberos visitan la boca de incendios seccionada porque no disponen de una equivalente en su centro. Varias piezas proceden de Terminal City Iron Works, cuya planta de Victoria Drive cerró en 2015, mientras la empresa se trasladó a Langley, según The Province. Snider recuperó además una válvula oxidada de un depósito de Burnaby, la desmontó y la limpió hasta comprobar que seguía funcionando.
La rehabilitación pone en marcha el semáforo
La intervención de conservación permitió que funcionara el semáforo de la escultura, informa The Province. Al principio, el municipio había considerado conectar National Avenue con Clark Drive y temía que una señal activa dentro de la obra confundiera a los conductores. Como esa conexión no se realizó, el semáforo pudo recibir alimentación. El periódico no precisa la fecha de la rehabilitación.
Las piezas oxidadas se retiraron, se limpiaron mediante chorro de arena y se instalaron de nuevo. Snider mantuvo la farola original, reducida a unos tres metros de altura, porque una sustitución habría resultado demasiado alta. La decisión conserva la proporción entre el mobiliario visible y la sección inferior.
Para localizar la escultura, la referencia es la esquina de National Avenue y Chess Street. Al lado se encuentran el centro municipal de trabajo, una estación de combustible de la ciudad y una instalación de formación de bomberos. Una observación desde la acera elevada hacia las tuberías ayuda a leer el conjunto como una explicación del mantenimiento urbano.
El mapa de Wallscape permite buscar otras obras de arte público y murales en los alrededores.
Fuente: The Province