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Cluck, el pollo pintado en los muros de Birmingham
En Birmingham, en el centro de Inglaterra, un mismo pollo lleva años apareciendo en los muros. El personaje se llama Cluck y casi siempre lleva al lado una frase corta. Quien lo pinta es un artista de 25 años que no ha dado su nombre, y el diario local Birmingham Live publicó una entrevista con él el 13 de agosto de 2026.
Cluck empezó como algo que el propio artista necesitaba oír
Las frases no estaban dirigidas hacia fuera al principio. Según Birmingham Live, el artista declaró: "He luchado con mi salud mental toda la vida". Y añadió: "Se lo estaba diciendo al mundo, pero en realidad lo pintaba en la pared porque necesitaba escucharlo yo".
El mismo medio indica que empezó a combinar a Cluck con mensajes positivos hace tres años. Las frases son cortas: "love yourself", "keep trying". "Me gusta dejar mensajes positivos para la gente", dijo a Birmingham Live. "Solo quiero que la gente sea feliz".
No pinta únicamente en la calle. Birmingham Live informa de que también trabaja profesionalmente como muralista, de modo que el trabajo por encargo y el trabajo anónimo conviven en la misma persona.
El personaje aparece en cuatro zonas de la ciudad
Birmingham Live señala que Cluck puede encontrarse en Digbeth, Edgbaston, Kings Heath y Ladywood. No se trata de un gran mural encargado, sino del tipo de pieza con la que uno se cruza caminando.
La respuesta no ha sido pequeña. Según el mismo reportaje, cientos de personas se han puesto en contacto con el artista a lo largo de los años para decirle que Cluck les sacó una sonrisa.
Repetir un mismo personaje es un recurso antiguo del arte urbano
Aquí la historia deja de ser la de una sola persona. Pintar un personaje reconocible en muchos sitios, sin una firma legible, es un método asentado en el arte urbano. El personaje hace el trabajo que haría una firma. Alguien que pasa por delante y no sabe quién lo hizo puede decir igualmente "el pollo", y en ese momento la ciudad entera se lee como una serie continua.
Añadir una frase lleva ese mecanismo un paso más allá. Un dibujo solo es cuestión de gusto; una frase convierte el muro en algo que se dirige a quien pasa. Ahí está buena parte de la razón por la que Cluck circula como circula: una nota anónima dejada por un desconocido para otro desconocido encaja bien con el tema de la salud mental.
Lo que opina el artista y lo que dice la ley son cosas distintas
Birmingham Live informa de que el artista no considera que su trabajo sea daño a la propiedad, porque difunde positividad. El mismo reportaje señala que las piezas aparecen en espacios públicos.
La distancia entre esas dos frases es el centro del debate sobre el arte urbano. Que la intención de quien pinta sea buena y que el propietario del muro haya dado su consentimiento son cuestiones separadas. Wallscape no toma partido en ese debate ni anima a pintar sin permiso. Lo que hace es registrar lo que está ocurriendo realmente en la calle.
El siguiente paso son las láminas
Según Birmingham Live, el artista planea lanzar láminas de edición limitada repartidas por Birmingham para que la gente pueda tener su propio Cluck. Es una salida habitual de la calle hacia algo poseíble y, además, una de las pocas formas que tiene un artista anónimo de poner obra en manos del público sin renunciar al anonimato.
Lo pintado en la calle no se queda
La obra al aire libre se limpia, se cubre con otra capa o desaparece con el edificio. Nada garantiza que el Cluck visto esta semana siga en el mismo sitio el mes que viene. En el arte urbano, documentar una pieza importa casi tanto como mirarla.
Si te encuentras un Cluck en Birmingham, fotografíalo. Situarlo en el mapa de Wallscape permite que otra persona llegue al mismo muro, y en el feed puede verse cómo se está documentando el arte urbano en otras ciudades.
Fuente original: Birmingham Live, "Birmingham's 'Chicken' graffiti artist on the heartfelt reason for his positive messages" (13 de agosto de 2026)